Nada más y nada menos que 12 volúmenes llevan Seanan McGuire de su saga Wayward Children y la verdad, no tiene pinta de que vaya a parar en un futuro cercano así que el 12 de enero, como ya ha devenido en costumbre, podremos leer A Song of Sugar Sparrows, que viene con esta sinopsis:
Before there was Sumi, Promised Savior of Confection, there was Onishi Sumiko, a girl with no idea where she belonged.
Onishi Sumiko was born to be an invisible girl. The second child of immigrant parents, overshadowed by her brother, she seemed destined for a life of quiet obedience, never breaking free of the path that had been chosen for her.
Until a chance encounter with an impossible door sends her tumbling into a world of peppermint dreams and sugary nightmares, leaving her trapped in a candy-coated heart of darkness.
Forced to adapt to the world of Confection, where the rules are as unpredictable as they are nonsensical, Sumiko must decide whether she’s going to be a meek, logical victim of her own fate—or whether she’s going to stand up and become the illogical, impossible hero she was always meant to be.
Not all sweet dreams are safe ones, as Sumi will quickly discover for herself.
Mi traducción:
Antes de que existiera Sumi, la Salvadora Prometida de la Dulzura, existió Onishi Sumiko, una chica que no sabía su lugar.
Onishi Sumiko nación para ser una chica invisible. La segunda hija de unos padres inmigrantes, tapada por su hermano, parecía destinada a una vida de callada obediencia, nunca saliéndose del camino que habían elegido para ella.
Hasta que un encuentro casual con una puerta imposible la mandó tambaleante a un mundo de sueños de menta y pesadillas azucaradas, dejándola atrapada en el corazón de las tinieblas edulcoradas.
Forzada a adaptarse al mundo de la Dulzura, donde las reglas son tan impredecibles como ilógicas, Sumiko deberá decidir si va a ser una víctima lógica y balbuceante de su propio destino o si va a permanecer en pie y convertirse en la heroína ilógica e imposible que siempre estuvo destinada a ser.
No todos los dulces sueños son seguros, como Sumi pronto descubrirá por sí misma.
Esta es la cubierta:



