No sé si se puede hablar de decepción tras la lectura de Honour & Heresy, probablemente porque tampoco tenía las expectativas muy altas con la obra de Max Francis. Sí que me llamaba la atención un libro de dos eruditos que investigan una biblioteca encantada, pero es que eso es clickbait fácil para cualquier aficionado a la literatura fantástica.
Sin embargo, a pesar de esta premisa inicialmente atractiva, lo cierto es que el libro renquea en toda su extensión. Basar una novela en la interacción de dos personajes requiere que haya química entre ellos y creo que en ningún momento me ha interesado la relación entre Roy y Percival. Empezando por el detalle de llamarle darling cada medio segundo, algo que me enerva, pero siguiendo con sus interacciones, que parecen forzadas a cada paso. La información hay que sacarla con fórceps, los flashbacks sobre el pasado están metidos con calzador y en general, el ritmo es lento en demasía.
La ambientación del libro es muy atractiva, pero colapsa ante las peculiares elecciones que toma el autor en cuanto a tempo y palabras. La prosa no fluye y hace falta un esfuerzo de voluntad para continuar leyendo una obra que en ningún momento consigue atraparte. Se supone que la investigación académica es la base de la novela pero entre que los eruditos y estudiosos están perseguidos en este mundo y que los protagonistas son autodidactas, pues la mayoría de los capítulos es ver gente leyendo sin ton ni son, sin orden aparente y de una forma que ofendería a cualquier investigador académico.
El último tercio del libro quizá eleva algo la valoración de la obra como conjunto, pero creo que es demasiado tarde para que pueda recomendar una novela que creo que hubiera necesitado mucho recorte.





