Cameron Johnston es un autor que quizá no destaque ni por su prosa ni por su originalidad, pero que siempre cumple su cometido de entretener al lector con novelas bien planteadas y personajes construidos con acierto. First Mage on the Moon está claramente basado en la carrera espacial, con sutiles referencias en los apellidos de algunos de los personajes, y nos da una extraña mezcla entre ingeniería y magia que funciona, pero a duras penas.
El libro tiene un comienzo bastante potente, pero luego los problemas de ritmo se multiplican, centrándose quizá demasiado en la investigación y el desarrollo de la tecnología para alcanzar la luna, pero sin indagar en el propósito último de esta hazaña tecnológica. No deja de ser cierto que tenemos muchos ejemplos de desarrollo científico promulgado por la guerra y creo que el autor escocés quería hacer bastante hincapié en este hecho y en la labor de documentación que habrá llevado a cabo para escribir la obra, en un esfuerzo encomiable de aunar ciencia y magia. Quizá esta sea una de las partes más atractivas del libro, pero como conjunto no acaba de despegar.
Me gusta la representación de una persona en silla de ruedas, que a pesar de las dificultades no puede estar más implicada en el proyecto, aliándose con una variopinta colección de ingenieros que prefieren dedicar sus esfuerzos a este proyecto que a la creación de otra arma que sumar al arsenal de destrucción que enfrenta a las dos fuerzas que dominan el mundo. Este trasunto de la guerra fría es un escenario que le viene que ni pintado a un proyecto secreto que muchos podrían tachar de idealista.
Los descubrimientos al final del libro lo recubren de un cierto aire nihilista que quizá no le sienta demasiado bien a una novela que no se tomaba demasiado en serio a sí misma.
Aunque no es la obra que más me ha gustado del autor, no descarto seguir leyendo lo que vaya publicando, aunque creo que como puerta de entrada para conocerlo sería mejor The Last Shield, por ejemplo.

